ENTREVISTA CON KRAMNIK
Revista Internacional de Ajedrez nº 72, septiembre 1993, pp. 8-14
"Creo que Kasparov ha cometido un grave error"
Tercero en la lista mundial, Vladimir Kramnik es el más joven y de más brillante trayectoria entre los grandes maestros.
Nació en Tuapse, a orillas del Mar Negro, el 25 de junio de 1975. Empezó a jugar al ajedrez a los cinco años. Se coronó campeón mundial juvenil en Guarapava (Brasil), en 1991, con dieciséis años escasos.
Con Sakaev, Tiviakov y Rublevsky forma el cuarteto de la generación novísima, primer postsoviética, de grandes jugadores jóvenes. Se dice que es un producto de la Escuela de Botvinnik y Kasparov, donde ingresó en 1987, con doce años. En enero de 1992 su Elo era de 2590. Un año después, de 2625. En la lista de julio es de 2710, en tercera posición, cuarto del mundo, si incluimos a Kasparov.
En la Olimpiada de Manila, Kasparov sorprendió a todos forzando a que su federación lo incluyese en el equipo nacional. No tuvo mal ojo el campeón: Kramnik realizaría la hazaña de sumar 9,5 puntos en 10 partidas, contribuyendo decisivamente a que Rusia conquistase la medalla de oro.
Ha ganado ya varios torneos e incluso ha merecido participar en Linares este año, donde realizó algunas excelentes producciones, como su victoria ante Ivanchuk, sacrificio de dama incluido.
Este mocetón de 1,95 y bien nutrida corpulencia, se comporta con una sorprendente naturalidad y un increíble aplomo, tanto ante el tablero como fuera de él. Nos había prometido esta amplia entrevista para el 16 de junio, tras la ceremonia de clausura del torneo internacional de Madrid. Pero antes hubo que rescatarlo de los tenaces flashes, de las cámaras de televisión y de los halagos. Por fin, pudimos charlar largo y tendido en su habitación del Hotel Foxá-Suites. Típico cuarto de ajedrecista: calcetines por aquí, revistas de ajedrez por allá, paquetes de cigarrillos, ordenador portátil, desorden. Kramnik es poco expresivo en sus gestos, pero lo es mucho más con sus palabras, que además son certeras y fluidas. Se maneja con soltura en inglés.
En lo que concierne a tu juego, hemos leído en algunas entrevistas que tu punto fuerte es la estrategia... (Kramnik abre mucho los ojos, sorprendido) ...y eso resulta curioso, porque las primeras partidas tuyas que hemos visto, tus mejores producciones son de tipo táctico, como la que jugaste con Brodsky, por ejemplo, en el Campeonato de la URSS de Jóvenes Maestros, en 1991...
No hay que concederles mucho crédito a esas entrevistas... Sí, bueno, en algunos casos me gusta jugar sólido y flexible, pero no me han entendido bien. De hecho, yo nunca he dicho que fuese muy bueno en estrategia, incluso podría decir que tengo lagunas estratégicas.
Cuestiones de estilo y de actitud
¿Cómo definirías tu estilo?
Es muy difícil de decir, pero digamos que puede encajar en el famoso estilo universal.
De todas formas, lo que sí sorprende en tu juego es la madurez con que afrontas algunas posiciones. Me acuerdo de tu partida con Seirawan, en la Olimpiada de Manila, cuando él juega 23 Cb3 y te ofrece tablas. Tú las rechazaste y apenas tenías diecisiete años, en una posición con idéntico material, difícil de explotar técnicamente a pesar de sus debilidades... También hemos leído que no eres especialmente ambicioso y que no piensas en llegar a campeón del mundo. ¿Has cambiado de opinión al respecto?
No... no. Todavía no. Tengo objeetivos prioritarios, como el Interzonal de Biel. Pienso en clasificarme. Después ya veremos. No puedo pensar seriamente en el campeonato mundial porque, en el mejor de los casos, hay un largo camino para llegar a él. Muchos otros jugadores tienen más fundamento para estar pensando en ello: Anand, por ejemplo...
Pero el ascenso fulgurante de tu Elo sí te permitirá concebir ambiciones, ¿no es así?
La progresión en la lista Elo me ha permitido tener más confianza en mí mismo, desde luego.
Por lo que he observado, tengo la impresión de que tu actitud ante el tablero es muy firme: se desprende una gran naturalidad. ¿Cómo es, de hecho, tu actitud antes de una partida determinada? Quiero decir: ¿la enfocas de forma diferente, según quien sea el adversario de turno, o no?
Por supuesto... No es lo mismo si tengo que enfrentarme a Anand que a Illescas... Aquí volvemos a la cuestión del estilo y también interviene la psicología. Contra Judit Polgár cambiaría damas, si es posible, y contra Salov intentaría conservarlas.
O sea que te gusta simplificar las cosas contra Judit, mientras que tienes miedo a la técnica de Salov...
No, no es que tenga miedo, pero a veces Salov, que tiene una excelente técnica, disfruta luchando en términos de igualdad partidas de un centenar de jugadas y ese tipo de partidas aburridas no es que me entusiasme precisamente... Yo puedo conseguir tablas con Salov en un final igualado, pero no me gusta tener que luchar tanto para obtener el mismo resultado.
Campeones de fin de siglo
Ya que has mencionado a Anand, ¿piensas realmente que es tan fuerte como dicen?
Desde luego, sí.
¿Te resulta difícil jugar contra él?
No... Podría decir que para mí es fácil y hasta agradable jugar contra él. Me gusta jugar con Anand y no sabría decir por qué. Hasta ahora hemos jugado varias partidas, que han terminado en tablas, pero, bueno, contra determinados jugadores uno siente que es difícil jugar, y contra él, ya le digo, no me resulta difícil. Por lo regular, es difícil jugar contra oponentes que gastan mucho tiempo de reflexión, pero como yo he jugado toda mi vida muy rápido, pues no me crea problemas la velocidad de Anand... En poquísimas ocasiones he caído en apuros de tiempo y, por tanto, aunque es difícil seguirle el ritmo, sólo lo es hasta cierto punto. A veces no es muy profundo, no piensa profundamente en la posición, y su cálculo de variantes no es todo lo bueno que podría ser...
¿No es eso una debilidad?
Es una debilidad en la que todos caemos a menudo... Anand simplemente juega (hace gestos con su mano derecha, desplazando piezas imaginarias sobre el tablero) y se deja llevar por los acontecimientos: todo muy rápido.
¿Es eso bueno o malo?
Por supuesto es malo, es superficial, pero Anand puede calcular muy profundo cuando se lo propone.
¿Ivanchuk?
Sólo jugamos una vez y gané, en Linares. Bueno, es difícil de decir... Es muy fuerte, pero creo que tiene problemas.
¿Te refieres a que tiene problemas con sus nervios, como todo el mundo dice?
No sólo con sus nervios. Creo que después de su match con Yusupov no ha vuelto a ser el mismo. Ha empezado a dudar de su juego, ha perdido la confianza en sí mismo. Parece un hombre que ya no cree en su capacidad. Incluso durante las partidas produce esa impresión. De cualquier modo, sólo jugué con él en Linares, y allí no estaba en su mejor momento.
¿Gelfand?
Gelfand es un buen jugador, pero también tiene sus puntos débiles. Creo que a veces le gusta demasiado complicar la posición, no le basta con jugar limpiamente posiciones claras, sino que persigue las complicaciones, aunque la situación que resulte sea de lo más confuso...
...un camino equivocado, por supuesto...
Por supuesto. Y por supuesto también, es un campeón del mundo en posiciones de ese tipo y, por tanto, quién podría aconsejarle que las rehúya, pero creo que ese es su principal problema, y su segundo problema es que quiere demostrar algo rápidamente... Sabe, yo suelo decir que para un jugador de ajedrez es muy importante conseguir algo realmente grande antes de los veinticinco años, porque entonces empiezas a pensar uff, veinticinco años, la vida se ha acabado... ja, ja... ¡qué voy a hacer ahora!
¿Judit Polgár?
Bueno, ella es una jugadora de gran talento, de eso no hay duda, pero tiene un talento muy especial, es...
¿Una magnífica jugadora de ataque?
No sólo de ataque. Su ajedrez es un tanto tramposo. Es capaz de percibir de un vistazo todos los trucos y celadas que contiene la posición, pero si la posición no tiene trucos, es clara, entonces tiene problemas y no es muy fuerte.
Es decir, que te consideras muy superior a ella posicionalmente, en estrategia...
Sí, por supuesto, sí... Tácticamente podemos equipararnos, pero en comprensión posicional la supero. Digamos que si tengo que jugar con ella, como le digo, procuraría cambiar damas, algunas piezas, y entonces, bueno, juguemos...
¿Shirov?
Shirov se mete de cabeza en el juego agudo, abusa de su talento combinativo, pero tiene buenas ideas teóricas y también es muy creativo.
Aperturas, preparación
¿Qué diferencia hay entre jugar con blancas o con negras?
Hay diferencias, sabe...
Lo sé, pero me gustaría que las definieras...
En primer lugar, hay como la necesidad de planificarte para obtener un resultado con blancas y otro con negras. Por cierto que antes conseguía mejores resultados con negras que con blancas... Algo ha cambiado en los últimos tiempos, en el sentido de que el jugador ya no está tan obsesionado con la diferencia de jugar con uno u otro bando, pero sigue siendo fundamentalmente una cuestión de planificación distinta.
¿Sigues confiando en la Variante Sveshnikov de la Siciliana?
Sí... Algunas veces la juego.
¿Pero sigues creyendo en ella?
No demasiado, no tanto como hace dos años.
¿Por qué no juegas sistemas indios con negras? ¿Tanta confianza te merece la Eslava?
No sé por qué... No se trata tanto de una preferencia como de un hábito. Te habitúas a estudiar y practicar una apertura y, lamentablemente, no tengo tiempo ni energías para estudiar nuevos sistemas de apertura, además de las partidas de mis rivales. Es posible que un día juegue la India de Rey, pero hay tanta teoría que no puedo imaginar cómo podría absorberla toda y sigo profundizando en los esquemas que conozco... No tengo tiempo...
Pero los jugadores profesionales, por mucho que jueguen, sí tienen tiempo para estudiar las novedades teóricas...
Lo que quiero decir es que no tengo tiempo suficiente para profundizar en nuevas aperturas, en aperturas que no forma parte de mi repertorio. De mis aperturas puedo decir que estudio y analizo todo lo que cae en mis manos, no dejo nada al azar, y para eso necesito mucho tiempo... Los jugadores que dice apenas miran un rato al ordenador, se forman una idea y ya está. Yo lo verifico todo, y por eso tengo confianza en mis aperturas, porque analizo todo lo que parece digno de ser estudiado, y profundizo en ello.
De modo que tu repertorio es restringido pero consistente...
Puedo decir que no juego tantas aperturas como la mayoría de mis colegas, pero mis aperturas desde luego las conozco tan bien como el que más.
¿Te ha ayudado tu entrenador, el GM Zeshkovsky, a diseñar tu repertorio de aperturas?
Hemos trabajado mucho juntos en aperturas, hemos visto muchas partidas desde el punto de vista de la apertura... Recuerdo que hace dos o tres años más o menos, cuando era maestro nacional, analizábamos algunas posiciones, no recuerdo exactamente en qué apertura, y era sorprendente, porque al llegar a un punto yo decía, por ejemplo, "de acuerdo, las blancas están mucho mejor", y él me decía: "no, las negras están mucho mejor." Era chocante nuestra disparidad de criterio. Teníamos un punto de vista completamente distinto de las posiciones...
¿Y eso te disuadió de seguir trabajando con él?
No, no... Quiero decir todo lo contrario, que precisamente eso era muy útil y a mí me encantaba, porque me permitía aprender, contrastanto nuestros puntos de vista, desarrollando mi visión del juego... Me ayudó mucho, me enseñó mucho y, sabe, ahora resulta que tenemos una opinión más parecida acerca de las posiciones. Por otro lado, él tenía razón casi siempre...
Zeshkovsky tenía y tiene, según creo, gran capacidad táctica y un elevado nivel de juego, no en vano fue dos veces campeón soviético...
Sí, tiene, sobre todo, un magnífico entendimiento del ajedrez en general.
Esa es una de las cosas que apenan de la situación actual: constatar que jugadores de la categoría de Zeshkovsky viven absolutamente alejados de los torneos internacionales, no porque ellos quieran, sino simplemente porque nadie los invita...
Sí, estoy de acuerdo. Es realmente una pena.
¿Te tomas muy en serio el entrenamiento en ajedrez?
Cuando vuelvo a casa, no hago otra cosa que estudiar ajedrez, por una razón de peso: porque no hay nada qué hacer en Tuapse, absolutamente nada.
¿Vives allí con tu familia?
Sí, con mis padres. Mi jornada diaria es muy sencilla: me levanto, desayuno, estudio ajedrez, como, estudio ajedrez, ceno, veo la televisión y me acuesto. Así siempre.
¿Cómo distribuyes tu tiempo de estudio: aperturas, partidas, otros temas?
Lamentablemente, no tengo tiempo más que para una cosa: estudiar aperturas, como ya dije. Incluso podría decir que ni siquiera tengo tiempo para estudiar aperturas como yo quisiera.
¿No sucede a veces que estudies una partida clásica o un final artístico, una curiosa posición del pasado?
Ocasionalmente veo por encima alguna bonita partida de aquí o allá, en cuyo caso apenas puede decirse que haga otra cosa que mover las piezas...
Pero ¿nunca te has parado a estudiar una partida de Capablanca, de Alekhine, de Tal?
Eso sí lo he hecho. Realmente, me gusta ver ajedrez del pasado, pero no tengo tiempo.
La pregunta es: ¿conoces a los clásicos?
Creo que los conozco. Espero que me crea si le digo que sí.
¿Te interesas por la historia del ajedrez?
¿La historia del ajedrez? No, no.
La causa de Kasparov
Sabemos que eres muy amigo de Kasparov, quien te ha ayudado mucho en tu carrera...
No, no es así. No es cierto que seamos muy amigos.
Pero todo el mundo lo dice...
Se equivocan. Tengo buenas relaciones con él, nos llevamos bien, pero no puedo decir que seamos amigos. Simplemente, nos tratamos, nos damos la mano, hablamos de ajedrez, pero nunca analizamos juntos ni tenemos un motivo especial que nos una.
Pero todos te sitúan en el campo de Kasparov. El mundo del ajedrez está, lamentablemente, dividido en campos: Kasparov, Karpov, la FIDE... Seguramente a ti no te gusta eso, como tampoco me gusta a mí, pero es un hecho...
La FIDE está al lado de Karpov. Están del mismo lado.
¿Qué piensas de las recientes declaraciones de Kasparov, de sus tomas de posición y ruptura con la FIDE, junto con Short, rehusando jugar el Campeonato del Mundo bajo los auspicios de la Federación Internacional?
Eso es muy difícil de responder. Para ser honesto, no puedo entender la postura de Kasparov.
¿No puedes entenderla?
No. Si antes hubiera desarrollado un plan, consultando a los jugadores, para organizar el Mundial y competir con la FIDE, podría verle un sentido. Pero así de repente...
Tu opinión es más o menos la misma que la de la mayoría de los profesionales y, sin embargo, todos piensan que secundas a Kasparov en su lucha.
No, no creo que compartan mi opinión. Es más, creo que la mayoría de los grandes maestros, en realidad se limitan a esperar. Todo el mundo espera a ver qué va a pasar. estoy seguro. Ni siquiera creo que ningún jugador tenga una opinión decidida al respecto. Eso es todo. Si las cosas se resuelve, entonces todos dirán que no había de qué preocuparse.
¿Has hablado con Kasparov después de que anunciara que organizaría su propio Mundial?
Estuvimos hablando en Linares, justo en el momento en que lo decidió. Nos lo explicó a Gelfand, a Shirov, Anand, etc. Sus ideas eran muy interesantes, realmente buenas. Lo que dijo en Linares era muy bonito, pero... no estoy seguro de su aventura. No, no estoy seguro.
¿Le apoyarás en esa aventura?
Nnnn, no. Si he de ser sincero, creo que ha cometido un grave error. Debía haber planteado eso antes, en una forma más racional, y no haber roto abruptamente con todo el sistema. Hace un mes, o algo así, Kasparov escribió un artículo en un periódico ruso, explicando que el dinero estaba aquí y los patrocinadores también, es decir, que había dinero y que había patrocinadores, así que ¿por qué no cogerlo?
¿Cuál es tu opinión acerca de ese artículo? ¿Compartes sus puntos de vista?
Es difícil de decir... El artículo... bueno, creo que Kasparov creía realmente en lo que decía. Incluso iré más lejos, puedo creerlo cuando dice estar convencido de conseguir lo que afirma, pero estoy seguro también de que nadie más podría conseguirlo.
El campeón del mundo
En la situación actual, con Kasparov organizando el Campeonato por su cuenta, además de los "oficiales" de la FIDE, de la GMA, ¿cómo imaginas el mundo del ajedrez, dividido, con dos o tres campeones? ¿Y cómo ves el regreso de Fischer?
En el caso de Fischer, por supuesto lo respeto: él puede volver, desaparecer de nuevo durante diez años, regresar otra vez, etc. No discuto, ni entro en ello. Creo que siempre será bienvenido entre los ajedrecistas. En cuanto a que haya más de un campeón, lo veo casi normal en el mundo en que vivimos. Fíjese en el boxeo, por ejemplo. Encuentro normal que no se luche entre las distintas organizaciones.
Si tú fueras campeón de una de esas organizaciones, ¿no te sentirías frustrado por no poder demostrar, digamos, tu hegemonía mundial?
Sabe, si yo fuera campeón, estaría contento en todos los casos y no me plantearía quién es el campeón absoluto, si es a lo que se refiere.
Eres un pragmático...
Sí.
¿Qué sugerirías para mejorar la disputa del máximo título?
Quizá no estaría de más establecer, como dice Anand, ¡normas de campeón mundial!
Del pasado al porvenir
Volviendo la mirada atrás, ¿qué torneo te parece que ha sido tu primer éxito importante?
No voy a ser original. No pretendo serlo. Diré Manila, no por el resultado en sí, sino por la emoción que rodeó a nuestras partidas.
¿Qué pensaste cuando acabó la Olimpiada, con un resultado personal tan fantástico, la medalla de oro para Rusia, etc.? ¿No sentías la satisfacción de haber jugado un ajedrez fabuloso?
Esa sensación de haber realizado un gran trabajo nunca la he tenido.
¿Pero qué te dijo Kasparov? ¿No te felicitó?
Sí, me felicitó. Nada más.
¿Qué otros intereses tienes, además del ajedrez?
Nada especial. Me gusta la música, el deporte...
¿Te gusta leer?
Sí, por supuesto.
¿Qué tipo de libros?
Ninguno en particular, leo libros de distintos géneros.
¿Cine?
No, el cine no me gusta en absoluto.
Después de Biel, ¿cuáles serán tus próximos torneos?
Por el momento no tengo ningún compromiso después de Biel, aunque es posible que alguien me invite.
¿Está confirmado el match con Illescas?
Sí.
Tengo la impresión de que tienes muy buenas relaciones con otros jugadores.
Así es. Por ejemplo, con Illescas. De hecho, el match con él, en un 50% se debe a que tengo una buena amistad con Miguel.
¿Te sientes a gusto en España?
Sí.
Te deseamos los mayores éxitos y que te conviertas en el mejor jugador del mundo, con o sin título.
Muchas gracias.
¿Qué opinan ustedes de este portento del tablero que, a los diecisiete años, puede radiografiar a los más fuertes jugadores del mundo sin morderse la lengua, con penetrantes análisis psicológicos y técnicos? Las revistas de todo el mundo le dedican portadas, calificándole alguna de "hombre del futuro", porque ¿de quién, si no, puede ser el futuro?
+
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada